Arte y calidad de vida


¿Qué es el arte? El arte es, para empezar, un mecanismo de producción de sentido. Un mecanismo de producción de sentido para uno mismo y, en su dimensión social, un mecanismo de producción de sentido que es reconocido o valorado por los demás. Es decir, no sólo hemos de hablar del valor que el arte puede tener para el individuo a la hora de darle sentido, de reforzar su ego, la seguridad en sí mismo, sino que obligatoriamente tenemos que comprender y valorar los aportes que a través del arte el individuo puede hacer a la sociedad. Ese aporte a lo social puede entenderse como un proceso de diálogo abierto en el que las reglas del juego no están definidas, donde se pone en práctica la creatividad, la libertad, la autonomía del sujeto y donde se abren las posibilidades de darse sentido a sí mismo, pudiendo ser reconocido.


(El ejemplo del Ateneu de Nou Barris es ilustrativo al respecto, ya que se percibe muy bien ese aspecto social del arte: el reconocimiento de su labor ha sido básico para que sus actividades fueran significativas y trascendieran más allá de las satisfacciones que la práctica artística pudiera producir en las personas a título individual).


Aquí podemos hablar de que el arte es también representación, en la que el individuo representa a través del arte todo un mundo de significados que le configuran. En este sentido, trabajar la capacidad de representación y la creatividad es un elemento fundamental. Y aquí entendemos la creatividad en un sentido muy general, como actividad en la que el sujeto toma una determinada imagen del mundo, toma toda una herencia cultural y a través del arte la reconfigura, la transforma, entendiendo que este proceso no se da de manera aislada, sino que está dentro de un debate con los otros (ello apunta al concepto de cultura que manejamos en animación sociocultural, la cultura entendida como cultura constructiva).


Dicho todo esto, planteamos la cuestión de en qué medida el arte afecta en la calidad de vida de las personas. Ya hemos apuntado algunas notas al respecto: el arte dota de sentido, es una forma de representación y además -añadimos- es una forma de expresión. A través del arte expresamos sentires, todas aquellas realidades internas que no pueden ser trasladadas a palabras, que el lenguaje no puede atrapar. También el arte puede expresar ideas, conceptos, etc. El hecho de expresar "aquello que llevamos dentro", esa necesidad de comunicación con los otros, es algo propio o innato del ser humano. En este sentido, el arte es una forma de conectar con los otros.


La práctica de arte, en definitiva, nos proporciona autoestima, seguridad en nosotros mismos, da sentido, es una forma de identidad y representación,... y todo ello contribuye a la realización como persona, a la satisfacción personal.