Esta semana hemos visitado el museo de la Beneficiencia y el MUVIM. Las visitas han creado controversia, han dado mucho de qué hablar, tanto en clase como fuera de ella. A continuación expresaré las sensaciones, reflexiones y críticas personales al respecto -esta vez dejando a un lado la actitud de una de las personas que trabajan para una de estas instituciones, que como ya comentamos en clase, no fue para nada la adecuada al contexto y dejó mucho que desear-.
Para empezar, en el museo de la Beneficiencia nos hicieron una visita guiada a una de las exposiciones temporales, llamada "la ruta de la seda". Fue curiosa, pero, a mi parecer, estaba tratada de un modo bastante superficial, con poca información al respecto. Por otro lado, eché de menos una explicación de cómo se tejían los tejidos, de los tipos de telares o herramientas que utilizaban y de cómo era el funcionamiento. Hubiera estado bien poder ver algún telar expuesto, aparte del que ya había, muy rudimentario, donde la guía nos enseñara el procedimiento de confección de las telas. También creo que el tema de la vida nómada podía exponerse de una forma más rica y más completa, con más información.
En resumen, pienso que potencialmente el tema daba mucho de sí y sin embargo la exposición no lo ha explotado lo suficiente, al limitarse prácticamente a mostrar las telas y los trajes "a modo escaparate" aportando poco contenido sobre la temática.
Sobre la exposición del MUVIM hay muchas cosas a comentar. Lo expondré por puntos:
-Efectivamente, como ya se nos advitió, la información que se muestra es sesgada. Y pongo un ejemplo, pero podrían ponerse más: en una de las primeras escenas, donde se recrea una habitación de un monasterio, donde unos monjes se dedican a copiar los libros clásicos, se reproduce una conversación en la que uno de ellos comenta que esos mismos libros que están reproduciendo no son acordes a la doctrina de la iglesia. Se deja caer eso, se insinua, pero no se acaba de explicar. ¿Los monjes realmente copiaban fielmente los originales griegos? Lo que no se explica es que en esa época medieval los monjes tergiversaban los originales y los adaptaban a los principios de la iglesia según les convenía. Y que no fue hasta la época renacentista donde se redescubrió Grecia, a través de la tradición árabe, que sí había transcrito durante el medievo los originales griegos. Pero claro, supongo que en una ciudad de derechas donde la iglesia tiene tanto peso, no está bien visto o no se considera políticamente correcto explicar que efectivamente los monjes manipulaban y modificaban todo aquel saber o pensamiento que no era acorde a la religión que predicaban.
-Por otro lado, lo que se expuso fue una historia de la ciencia, datos y datos. Poca reflexión, poca problematización. La evolución del pensamiento se deja un poco de lado y se centran principalmente en la ciencia, cuando precisamente la Ilustración es un movimiento encabezado principalmente por filósofos. No vi reflejado ese texto de Kant llamado ¿qué es la ilustración?, donde se plasma muy bien el pensamiento de la época. Reproduzco el primer párrafo de este texto, no tiene despercidio:
"La Ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración".
- Por otro lado, nombran la ciencia y la filosofía y no se entiende qué relación hay entre ellas, por qué están tan relacionadas en esa época. Descartes, que ciertamente era geómetra y matemático, lo que intentó fue matematizar la filosofía. Y lo nombran como filósofo pero no se entiende qué tiene que ver Descartes como filósofo en medio de todos esos descubrimientos astrológicos y físicos de Galileo, Copérnico y compañía. Un jaleo de datos, vamos, todo en el mismo saco y a correr.
-Tampoco se habla de feminismo, de cómo la Ilustración da lugar al nacimiento de movimientos afines, como el feminismo. Es desde la Ilustración donde se gesta ese primer feminismo de reivindicación por la igualdad de la mujer. Mary Wollstonecraft fue una de las filósofas que luchó por los derechos de la mujer en esa época. Fue decisiva, pero no se la nombra por ningún lado. Ni a ella ni a ninguna mujer. Todo fueron hombres en esa historia de la ciencia que nos han vendido como una maravillosa "aventura del pensamiento". Las mujeres están excluidas de la historia, del pensamiento. Silenciadas, diría Foucault.
- En cuanto a la forma, el hilo conductor que parecía estar al principio se pierde cada vez más,... los videos de las últimas salas no tienen mucho que ver con lo explicado anteriormente. El salto que hace es brutal, está muy desligado, descontextualizado.
En fin, mucho escaparate, muchas nuevas tecnologías, todo un dineral, y todo fachada, sin contenido. Acorde a los tiempos. Como amante de la filosofía me hecho las manos a la cabeza y lo único que puedo añadir como reflexión final es lo siguiente:
Considero una idea equivocada concebir el museo como un lugar destinado a adquirir unos conocimientos de la nada, partiendo de cero, sin haber tenido una idea o un bagaje previo acerca de lo que se va a visitar. Pienso que para poder apreciar, interpretar, entender lo que se nos va a mostrar ha de haber un trabajo previo individual. Si no sabemos inglés y nos ponen delante una obra de Shakespeare no nos transmitirá nada, diremos que eso no vale nada. No apreciaremos el valor de esa obra maestra. Del mismo modo, un cuadro no nos va a transmitir nada si no sabemos nada de la época en que se pintó, ni de quién lo pintó, ni de la historia del arte anterior. Si no tenemos un bagaje previo sobre el lenguaje del arte, su historia, no sabremos leerla y disfrutarla.
Considero muy acertada esa idea tan alemana de que las cosas que realmente valen la pena cuestan mucho de conseguir, de que hay que trabajar muy duro para conseguir lo valioso. Sin esa idea no se entiende ni todo el desarrollo de la ciencia moderna ni tampoco la propia Ilustración. Pero lo que quiero decir con esto es que pensar que el conocimiento y el bagaje cultural se pueden adquirir de una forma rápida y sencilla es una patraña. Para ello se requiere de mucho tiempo, constancia y dedicación. No quiero decir con ello que la cultura y el conocimiento no puedan ir de la mano de didácticas divertidas, simplemente advierto el peligro que corren esas didácticas de convertir el conocimiento en algo vacío, hueco de contenido, de convertirlo, a fin de cuentas, en mera estética.