Lo destacable de la semana ha sido la visita a la Casa de Cultura de Puçol, donde el técnico de cultura nos recibió amablemente, enseñándonos las instalaciones y explicándonos el funcionamiento del centro y las líneas de actuación en las que trabajan desde su inauguración, en 1987.
Existen básicamente tres líneas de actuación:
- Línea formativa: una escuela de dibujo y pintura (tanto para niños como para adultos), cursos de programas informáticos (como photoshop, por ejemplo), así como una escuela de música donde imparten el grado elemental y por otro lado también clases de música tradicional (dolçaina, tabalet,...). También se imparten clases de bailes de salón y de restauración de muebles (esto último en otro local municipal, pero gestionado por la propia Casa de Cultura).
- Línea de carácter social: proporcionan un espacio de reunión donde plantear y promover actividades (locales de ensayo para grupos de rock, por ejemplo, en unas instalaciones vinculadas a la Casa de Cultura, como el Espai Jove).
- Línea cultural: se realizan actividades culturales como exposiciones, conferencias, espectáculos teatrales, proyecciones de cine infantil,...
En mi opinión, la actividad llevada a cabo por la Casa de Cultura de Puçol es muy completa y abarca diferentes ámbitos, cosa que no esperaba y que me ha sorprendido gratamente.
Respecto a la política que guía la gestión del centro, la imprensión que recibí es que lo que se persigue es la promoción, el llegar al máximo público posible. Para ello realizan actividades que cubren las expectativas del público, con lo que se aseguran el éxito de dichas actividades (al programar cine y teatro comercial, por ejemplo), sin apostar por propuestas más independientes y arriesgadas que atraigan a otros sectores de población.
En este sentido, me ha sorprendido el hecho de que, siendo un organismo público, con financiación pública, sea un criterio primordial para la programación de las actividades los gustos y preferencias mayoritarias de la población. Lo que quiero decir con ello es que precisamente al tratarse de un organismo público esperaba que los criterios de actuación no estuvieran tan limitados o tan condicionados por las tendencias sociales mayoritarias (que es lo que sucede en muchos casos en las empresas privadas, que buscan principalmente la rentabilidad). Esperaba que al disponer de una financiación pública garantizada, se buscara ofrecer diversidad, propuestas de todos los gustos y colores, y no tanto el "hacer lo que la gente espera".
La diversidad de oferta cultural ha de estar garantizada por parte de las instituciones públicas. Pero dicha oferta cultural no sirve de nada si no hay previamente un trabajo de sensibilización desde la escuela a las manifestaciones culturales y artísticas. Es decir, pienso que desde la escuela se ha de intentar transmitir una sensibilidad, una inquietud por la cultura y el arte. Considero que la diversidad de oferta cultural ha de estar apoyada de fondo por ese trabajo de sensibilización previo. Y con ello no quiero decir que esa sensibilización sea necesaria para que la gente se interese por la cultura. No quiero decir que sólo aquellas personas a las que se les ha transmitido una educación que valore la cultura sean sólo aquellas que practiquen la cultura y se interesen por ella. La sensibilización previa no es una condición de posibilidad, pero está claro que ayuda a que la gente se interese y se inquiete por la cultura y el arte. En este sentido, potenciar esa sensibilización me parece fundamental.
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